Pastoral Juvenil Vocacional - Congregación de Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia Provincia Madre del Buen Pastor

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Pastoral Juvenil Vocacional

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JUSTIFICACION:


En la historia de nuestra Congregación, podemos recordar que, el inicio de la "Obra" de Nuestro Venerable Padre Fundador Fray Luis Amigó se gestó en el trabajo ardiente y generoso con los jóvenes de la Tercera Orden. Este amor infatigable por dar conocer el Espíritu de Asís, al estilo Capuchino despertó en los jóvenes un deseo de mayor perfección, desde donde se apoyaron, en gran parte, las bases de las congregaciones de las-os Terciarias-os- Capuchinas-os. (OCLA 8)

Esta herencia recogida por las hermanas de la primera hora nos ha llevado a plasmar en el momento histórico directrices que recuerdan con exactitud la continuidad de la obra. Veamos:

"Dios sigue llamando en todos los tiempos. Esto nos impulsa a trabajar con interés y responsabilidad en la Pastoral Juvenil vocacional, cuyos fines motivar, orientar y acompañar a las jóvenes para que descubran el plan de dios en su vida y respondan a este llamado con generosidad.
La vitalidad del crecimiento de la Congregación reclama la responsabilidad de todas en la Pastoral vocacional."
(Const 73)

"La PJV es una acción de toda la comunidad eclesial, que ayuda a los/as jóvenes a descubrir, asimilar y comprometerse personal y comunitariamente con la persona de Jesús y su evangelio, que den sentido a sus vidas, encuentren su vocación en la iglesia y sean protagonistas en la transformación de la sociedad (Juan Pablo II)

Esta acción es una tarea que debe implicarnos a todas y a cada una, invirtiendo nuestras mejores energías y trabajando por una Pastoral Juvenil Vocacional que promueva todas las vocaciones en la iglesia, presentando nuestro carisma como fuente perenne de vida " (PGF 138)

" En toda la congregación, Cada hermana y Comunidad  nos comprometemos, decididamente, por la PASTORAL VOCACIONAL desde  la oración intensa,  el testimonio  gozoso de  nuestra  vocación y la acogida fraterna, haciendo la propuesta  vocacional clara y directa como valiosa alternativa de vida a las jóvenes de hoy". (Acuerdo 6. XXI Capítulo General HTC.)

DESAFÍO: Escasez de vocaciones y falta de compromiso en la Pastoral Juvenil Vocacional.

LÍNEA DE ACCIÓN: Comprometerse toda la comunidad, con el testimonio de vida, oración y búsqueda de nuevas estrategias en la Pastoral Juvenil Vocacional". Conclusiones Consejo General Ampliado, Medellín mayo 14-30 de 2013

"Asumir personal y comunitariamente el compromiso de la pastoral juvenil vocacional, adentrándonos en el conocimiento de la cultura juvenil, modificando nuestros esquemas a fin de realizar acompañamientos que fortalezcan la opción de vivir con alegría su propia vocación".  3 Acuerdo Capitular- XI Capítulo Provincial.

Es sin duda, la Pastoral juvenil vocacional, una tarea de todas y cada una de las Fraternidades y hermanas de la Congregación. Debemos sentirnos implicadas y urgidas por darle novedad a nuestra consagración, por dinamizar una forma nueva de ser, amar y compartir como "alternativa de vida" en el hoy de la historia y del mundo. Estamos llamadas a acompañar a las jóvenes que manifiesten inquietud vocacional o a aquellas que por el trato y conocimiento creemos que pueden escuchar el llamado del Señor a la vida religiosa, Dios va hablando en momentos concretos de la historia de cada persona.

Si deseamos ver una Iglesia renovada con nuevas presencias y población activa en los diferentes apostolados congregacionales, es necesaria la cercanía e intervención directa a la población juvenil. Aquí encontramos en poco tiempo los brotes nuevos del Reino en el gran árbol de la comunidad de bautizados. Dejar pasar y no detenernos para atender este grupo es estancarnos en el tiempo y contentarnos con lamentos que terminarán con el cierre de muchas presencias que deberían estar activas en la evangelización y la apertura de otras  en nuevas fronteras y periferias.

Las estructuras físicas pueden permanecer en el tiempo, incluso bajo otras modalidades de presencia no religiosa, pero el trabajar por tener en nuestras comunidades con fuerzas nuevas, nos posibilita un amanecer diferente en la Iglesia como Terciarias Capuchinas. No hacerlo es responsabilizarnos del envejecimiento y de la falta de dinamismo y revitalización del carisma que se nos confió para bien de la Iglesia.

 
1. ILUMINACIÓN BIBLICA

DIOS SIGUE LLAMANDO Y ENVIANDO DESDE TODOS LOS SIGLOS, EN TODAS LAS EPOCAS Y NACIONES DEL MUNDO.

Los relatos de la historia bíblica comunican como Dios fue llamando dentro del pueblo elegido a hombres y mujeres para que acompañaran el camino de la comunidad. Cada uno de ellos con sus particularidades fue tejiendo cuidadosamente la historia de Salvación y el Reino se ha ido haciendo realidad.

Jacob, escapando de su hermano Esaú y volviendo a su tierra en busca de nuevas posibilidades para rehacer y realizar su vida, tuvo un sueño que lo transformó y lo hizo un hombre nuevo, convencido de la presencia y de la cercanía de Dios en su camino. Sus palabras a Jacob son las que vuelve a repetir hoy a los que llama: "Estoy contigo. Te protegeré a donde vayas. No te abandonaré" y las que hacen reconocer a Jacob que "realmente Yavé está en este lugar y yo no lo sabía" (Gen 28,10-17).

Isaac, "el hijo de la promesa" tuvo que pasar por la prueba de confiar plenamente en su padre Abraham hasta dejar la propia vida en sus manos (Gn. 22,1-18). Yavé recompensó su fe y su disponibilidad y por él y sus descendientes la promesa se siguió haciendo realidad hasta su pleno cumplimiento.

Moisés, perseguido desde su mismo nacimiento, fue llamado por Dios para ponerse al frente del pueblo de Israel en su salida de Egipto y en su marcha por el desierto hacia la Tierra Prometida (Ex 3,7-14). Su valor y su compromiso con la liberación de su pueblo no hicieron desaparecer sus miedos y sus crisis para responder a ese llamado, pero el encuentro personal con Él junto a la zarza ardiente (Ex 3,1-6) le transformó la vida y lo convirtió en un líder valiente y decidido.

Para suceder a Moisés, Dios eligió al joven Josué y lo puso al frente de su pueblo para que lo condujera en el momento decisivo de la entrada a la Tierra Prometida (Dt 31,3).

Llamó a Samuel desde muy joven para confiarle una misión. Al comienzo, no le fue fácil interpretar con claridad el origen del llamado, pero la actitud orientadora del anciano Elí, le ayudó luego a descubrir su voz y a disponerse para responder con docilidad: "habla, Señor, que tu siervo escucha" (1Sam 3,1-21).

Le ordenó ungir como rey a David, después de haber sido olvidado y no tenido en cuenta entre sus hermanos por ser joven y estar cuidando ovejas (1Sam 16,1-13). En la lucha con Goliat (1Sam 17,4-50), Dios mostró cómo protege la vida de los jóvenes cuando son capaces de arriesgarla por su pueblo. A los ojos humanos, la victoria de David fue la victoria del débil frente al poderoso; pero en la mirada de Dios, fue la victoria de quien puso sólo en él su confianza, de quien tomó en serio el compromiso de servirlo a él por encima del poder de los ídolos y de las armas. Elegido por Dios, su vida no escapó a la condición de pecador (2Sam 11,1-25) como no escapan tampoco a las tentaciones los jóvenes protagonistas elegidos por Dios en el mundo de hoy.

Cuando la monarquía cayó en decadencia, eligió como rey a Josías, un joven de apenas dieciocho años, y le encomendó la tarea de emprender con coraje y valentía una audaz reforma de la organización social y de la vida religiosa que llevara al pueblo a volver "con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas" al cumplimiento de la ley de Yavé y a las exigencias de la alianza (2Re 22-23).

En plena edad juvenil, llamó a Jeremías a una difícil misión profética (Jer 1,6) que tuvo que asumir con la incertidumbre de actuar en una situación de violencia e injusticia social y con el miedo propio de la responsabilidad que se le había confiado. La cumplió con muchas dificultades y los problemas pusieron a prueba su perseverancia (Jer 11,18-23). Nunca se alejó del pueblo y se sintió partícipe de su dolor y de su situación de crisis (Jer 10,23-25). Sufrió profundamente al darse cuenta de que su presencia y su palabra creaban contiendas en todo el país. No siempre entendió la razón de su sufrimiento, dudó en medio de su soledad y hasta llegó a pensar en rebelarse contra Dios. Pero la crisis no lo desanimó sino que, por el contrario, lo hizo crecer en su capacidad de optar con libertad por el proyecto de Yavé (Jer 20,7-11) y de estar disponible como el jarro moldeado por el alfarero (Jer 18,1-6).

En la historia de Rut, la joven mujer extranjera, cómo Dios premia a quienes abandonan todo por seguir al pobre y al necesitado (Rt 1,16) y a quienes luchan a favor de la dignidad y del derecho de todos a la tierra y a la descendencia.

Cuando su pueblo estuvo sometido a la dominación de reinos extranjeros, eligió a mujeres jóvenes, generosas, decididas y llenas de confianza en él, para conducirlo a la liberación y reavivar su fe en el cumplimiento definitivo de la promesa. Dejando de lado sus comodidades y su vida tranquila (Jdt 8,7); superando la desconfianza, la apatía y la falta de fe de sus compatriotas (Jdt 8,9-17), Judith asumió la defensa de su pueblo hasta enfrentar y vencer a Holofernes (Jdt 10-13). Elegida providencialmente para ser reina (Est 2,17).Esther no se olvidó de su pueblo, tuvo valor para tomar decisiones difíciles y defenderlo en momentos importantes (Est 4,14) y fue capaz de pedir "la vida para mí y para mi pueblo" (Est 7,3) cuando el rey le ofreció hasta "la mitad de su reino" (Est 7,2).

Con la confianza puesta en el Dios de la Vida que los "resucitará para una vida eterna" (2Mac 7,1-42), los siete jóvenes hermanos Macabeos -animados por su madre- enfrentaron la tortura y la muerte por luchar contra las imposiciones de la cultura dominante y por defender hasta el final los valores y las tradiciones de su pueblo.
2. JESUCRISTO MUESTRA EL PROYECTO DEL PADRE.

SEGUIMOS SUS HUELLAS

Es Jesucristo el enviado del Padre quien muestra el proyecto de amor. Un proyecto que nace y se desvela en la simplicidad de Nazaret donde en un pesebre pobre convocó a todos a vivir desde la radicalidad de los que no cuentan (Lc 2,1-21), con una familia humilde, trabajadora y generosa como la José y María quienes en los apuros del día a día descubrieron la voluntad de un Dios que en su Hijo se desvelaba poco comprensible en el camino a Egipto y la profecía de Simeón. ( Lc 2, 22-39).

Al Hijo predilecto del Padre le corresponde vivir como cualquier niño y joven de su época que asume la carencia y las exigencias propias de un sistema de vida social, político y religioso. En él se va reflejando la sabiduría que solo procede de Dios hasta presentarlo en la vida pública, donde del cielo muchos escuchan la voz: Tu eres mi Hijo Amado.(Lc 2,41-51; Mc 1,9-11; Lc 3,21,22)

Y llegada la hora, en la sinagoga de Nazaret donde le conocían, da a conocer el proyecto del Reino (Lc 4, 14-21), eje central de la vida y la comunicación y comunión total con el Padre. Es el proyecto donde se manifestó con opciones concretas por quienes eran los últimos y desde ellos presentó nuevas alternativas para dar a conocer el proyecto encomendado:

a.-Los pobres:Acogió a los que no eran acogidos: los pecadores (Mt 9,13), las prostitutas (Mt 21,31), los paganos (Mt 15,21-28) y samaritanos (Jn 4,22-24), los leprosos y poseídos (Lc 5,12-14; Mc 1,23-26), los marginados, las mujeres (Lc 8,1-3), los enfermos (Mt 4,24; Mt 8,15; Mt 14,14) y los niños (Mt 18,1-5), los colaboracionistas publicanos (Lc 15,1) y los soldados (Mt 8,5-15), los débiles, los pobres sin poder (Lc 14,15-24). Se identificó tanto con ellos que consideró como hecho a él mismo lo que se hiciera o dejara de hacer con ellos (Mt 25,31-46). Con su actitud dio a entender claramente que no es posible ser amigo de Jesús y seguir apoyando un sistema que margina tanto a la gente.

b.-Las Bienaventuranzas: manifestó el camino de felicidad y propuesta de vida al alcance de todos los que desean ser fieles a propuesta de amor e inaugurar una nueva época impensable para su tiempo. (Mt 5,1-12).

c.-La comunidad de los elegidos: Con sus doce apóstoles, elegidos por él, forma la comunidad. Una comunidad constituida desde la pluralidad para ser semilla y fermento. (Mc 3,13-19), con un estilo propio que pone un sello propio a la historia: los bienes compartidos (Mt 6,24), la fraternidad e igualdad entre todos (Mt 23,8-10), el poder como servicio: "el que quiera ser el primero que se haga el servidor de todos" (Mc 9,35), la amistad hasta no tener más secretos (Jn 15,15), la nueva forma de vivir la relación entre el hombre y la mujer (Mt 19,1-9).

d.-Un estilo de vida propio con personalidad única: Jesús se diferencia de los demás maestros y sus discípulos pueden identificarlo, es una vida sólida donde la vida es integrada en totalidad.

Ora desde la Vida. "Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra" (Jn 4,34).

Invitó a construir un proyecto de Vida que era buscar, anunciar y vivir por el Reino de Dios. Invitó a Nicodemo a nacer de nuevo (Jn 3,1-8), llamó a Zaqueo a la conversión (Lc 19,1-9), promovió el diálogo entre Marta y María (Lc 10,38-42), ofreció agua viva a la mujer samaritana (Jn 4,1-45), devolvió la vida a la hija de Jairo (Mc 5,21-43), perdonó a la mujer adúltera y le pidió que no pecara más (Jn 8,1-11), invitó a Pedro y a Andrés a ser "pescadores de hombres" (Mc 1,17), propuso un camino de plenitud al joven rico (Mc 10,17-22).

Se solidariza e invita a solidarizarse con los caídos del camino. no fue insensible a los pobres, a los abandonados y a los marginados de su época. Sintió compasión de quienes lo seguían porque "estaban como ovejas sin pastor" (Mc 6,32), se detuvo a escuchar el clamor del ciego que gritaba al borde del camino (Lc 19,35-43), atendió a los leprosos que pedían ayuda sin poder acercarse (Lc 17,11-19), curó a la mujer que llegó hasta él para tocar su manto (Lc 9,43-48), resucitó al hijo de la viuda de Naím con cuyo cortejo fúnebre se encontró en la puerta de la ciudad (Lc 7,11-17), reprendió a los discípulos que procuraron apartar a los niños (Mt 19,13-14), consoló a las mujeres que lloraban junto al camino de la cruz (Lc 23,28).

Ama con corazón sincero. Quienes se acercaban a Jesús sentían su acogida, calidez y afecto. A cada uno dio su lugar y aceptó su particularidad en las situaciones y procesos, ofreció su amistad y entregó la vida por quienes amaba y abrió los caminos para el encuentro con el Padre. (Lc 3,10-14). El testamento de su vida fue el Mandamiento Nuevo… "ámense unos a otros como yo los he amado... ustedes son mis amigos si cumplen lo que les mando" (Jn 15,12-14; Jn 13,34), porque "no hay amor más grande que dar la vida por los amigos" (Jn 15,12).

Sabe que el perdonar exige perdón. El perdón es parte de la vida integral del discípulo. Como don de Dios, el perdón libera de las ataduras del pecado personal y social, derriba los muros que se crean entre las personas, los pueblos y las culturas; favorece la vida en el amor y en la felicidad y hace posible ir construyendo juntos una sociedad más justa, fraterna y solidaria. Jesús mostró a un Padre que era total ternura y misericordia, quien esperaba el regreso de su hijo de nuevo a la casa y por quien no dudaba hacer fiesta porque estaba de vuelta a la Vida. El padre que no tienen cuentas solo lo acoge, lo perdona y lo restituye en su lugar y en su dignidad de hijo (Lc 15,11-32).

Dignifica la mujer. En una sociedad donde la mujer es relegada y no tenida en cuenta como persona capaz de cooperar en igualdad de condiciones con el género masculino, Jesús, tuvo con ellas un comportamiento muy especial. Las miró con amor, las respetó, las trató con dignidad y las valoró como personas. Muchas mujeres lo siguieron, lo escucharon y lo estimaron: Marta y María, sus amigas (Lc 10,38ss), María Magdalena (Jn 20,1-2), la adúltera (Jn 8,1-11); la samaritana (Jn 4,1-30), la mujer que derramó perfume sobre su cabeza (Mt 26,6-16). Ellas fueron las primeras testigos de la resurrección (Mc 16,5-7) y las enviadas a anunciarla a los discípulos (Mc 16,9-10).

Jesús invita a seguirle: Jesús invita frecuentemente a quienes lo escuchaban a seguirlo: "vengan y vean" (Jn 1,39), "si quieres ser perfecto, vete, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres; y luego ven y sígueme" (Mt 19, 21), "el que pone la mano en el arado y mira atrás, no sirve para el Reino de Dios" (Lc 9,62), "vayan, pero sepan que los envío como corderos en medio de lobos. No lleven bolsa, ni saco, ni sandalias..." (Lc 10,3-4), "vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda creatura" (Mc 16,15).
Seguir a Jesús implicó para los apóstoles reconocerlo como señor, aceptar su proyecto, comenzar a vivir su estilo de vida evangélico, entrar a formar parte de su comunidad, participar de su misión y dejarse guiar por su Espíritu. Este seguimiento implicó:

Tomar su cruz: "si alguien quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz de cada día y sígame" (Lc 9,23).

Ser Testigos de su resurrección: Muy temprano en la mañana, el día de la pascua, los discípulos fueron al sepulcro y encontraron que la tumba estaba vacía (Jn 20,1-9)
Ser portadores de la vida en abundancia. (Jn 10,11-14)

Reconocerle en el camino y leer la vida desde él. (Lc 24,32)

Ser hombres de fe. (Lc 24,32)

Encarnar en las entrañas los sentimientos del Maestro. "Joven, yo te lo ordeno: ¡levántate!". Y vuelto a la vida, se lo entregó a su madre (Lc 7,11-17).
 
3. MARIA MADRE DE LA IGLESIA Y PEREGRINA DE LA ESPERANZA

MUJER FIEL Y CONFIADA EN DIOS.

Una joven como María es la encargada de dar la humanidad al Hijo de Dios. Realidad que se dio porque en el corazón de esta mujer, la sensibilidad a la ternura y la manifestación del Amor del Padre acunó permanentemente al Espíritu ( Lc 1,26- 38). El Fiat fue la apertura a una total confianza en el Padre que se revela en Belén y se plenifica en Jerusalén (Jn 1, 9-14), en un acompañar a su Hijo como Madre y discípula que intuye en muchos momentos el querer del Padre.(Jn2,1-12; Jn 19,25-27).

María, la Señora del Camino, comprende que, con la muerte de su Hijo la tarea no ha terminado. Ella es la mujer de la fe y la esperanza dinámica que descubre un nuevo amanecer y en la oscuridad, cuando humanamente no comprende nada, llegará el sol de la manifestación del Dios de los pobres de Yavhe desilusionados, llenos de temor y con un mapa abordo pero sin identificar a donde ir (Lc 24, 13- 35). En esta situación, ella no abandona, anima y permanece en contemplación de los sucesos no comprensibles a la razón humana. (Hch 1,12-14).

Es pues, la Señora del Pentecostés que ve destruidas las cadenas del miedo y transformadas en valentía, alegría, paz para comunicar la notica: "verdaderamente ha Resucitado y está entre nosotros" (Hch 2,1-13). Es la madre que no abandona aun sintiendo el dolor al saber que los que caminaban con su Hijo, en la hora más crucial lo habían abandonado. Ella sabe de la debilidad humana, ella sabe que en la fragilidad el Padre escribe para confundir a los grandes, ella sabe de confianza y perdón como parte de la escuela del Hijo de sus entrañas, ella sabe acompañar para que no se pierdan los hijos confiados a su cuidado al pie de la Cruz. (Lc 1,46-55;Jn 19,25-27; Mc 3,31-35;Mt 18,21-22; Aparecida N 267)

Esta figura maternal del Dios Padre-Madre es la que ha acompañado nuestras Congregaciones y la vida de los pueblos Latinoamericanos identificándose en sus diferentes apariciones con sus raíces y sueños. El Santuario de Montiel, La Magdalena y Santuarios de vida Mariana desde el Tepeyac hasta la Patagonia reconocen la presencia de este regalo de Jesucristo a la Iglesia (Aparecida Nº 269). Sin duda, es Nuestra Madre la que en más de una ocasión nos ha llevado de vuelta al camino del Padre.

"Porque María, que habiendo entrado íntimamente en la historia de la Salvación, une y refleja las más grandes exigencias de la fe, mientras es predicada y honrada atrae a los creyentes hacia su Hijo y su sacrificio hacia el amor del Padre." (LG 65)

 
4. METODOLOGIA


CRITERIOS PARA UNA METODOLOGIA DE LA PASTORAL JUVENIL.


En los proceso pedagógicos de América Latina, se ha venido acompañando a las diferentes comunidades desde la metodología dinámica y participativa a través del ver, juzgar, actuar, revisar y celebrar" (SD 119). Esto significa y demanda:

Conocer y aceptar la vida de los jóvenes, su realidad y su experiencia, y ayudarlos a compartir, a darse y a ser protagonistas de su historia;

Ser coherente con la pedagogía de Jesús y con la pedagogía pastoral propuesta, así como atender al proceso integral de educación en la fe, en sus dimensiones y en sus etapas.

Llevarlos a que confronten su vidas con la Palabra de Dios y posibilitar el encuentro personal y comunitario con Jesucristo;

Favorecer una experiencia comunitaria, participativa y dialogal y un crecimiento en el conocimiento y sentido de pertenencia a la Congregación, la Iglesia local, diocesana, nacional, latinoamericana y universal;

Crear conciencia misionera, impulsando el testimonio y el anuncio explícito de Jesús en la vida cotidiana.

UNA METODOLOGÍA APLICADA A LA PASTORAL JUVENIL TIENE MOMENTOS PROPIOS PARA:

hacer expresamente presente la vida real del joven, sus búsquedas, su realidad personal y social y las causas que la producen; más aún, debe hacer presentes también aquellos aspectos de la realidad en los que el joven no está subjetivamente involucrado, pero acerca de los cuales debe estar sensibilizado, pues allí se le manifestarán nuevos llamados de Dios;

la personalización y la socialización, donde el joven pueda asumirse a sí mismo; reconocerse como persona en su propia realidad y en relación a su entorno familiar, barrial, educativo, laboral, etc. y tomar distancia frente a los mecanismos masificadores, individualistas y utilitaristas de la sociedad;

la iluminación con la Palabra de Dios, el Magisterio de la Iglesia y los documentos propios de la Espiritualidad y el Carisma, donde se explicite claramente la propuesta liberadora de Jesús y el joven pueda confrontar con ella su vida;

el compromiso, donde el joven pueda madurar la dimensión misionera de la fe y pueda expresarla en acciones transformadoras de su realidad personal y social;

la revisión, donde pueda mirar el proceso vivido, en sus diversos niveles: el compromiso personal, la reunión y las actividades del grupo y la planificación general. Los momentos de revisión y evaluación desarrollan en el joven su actitud crítica y le ayudan a reconocer los pasos de crecimiento y maduración que va dando con su grupo;

la celebración, donde puedan expresarse las vivencias de alegría, dolor, compromiso, etc. de la vida grupal. Pueden ser momentos espontáneos en los que se explicita, a través de una breve oración o de una celebración litúrgica, la presencia de Dios en la vida de cada joven y del grupo o momentos motivados por situaciones concretas del grupo que expresen la alegría de estar juntos, el agradecimiento por la vida, la petición de perdón, etc.
5. ETAPAS DEL PROCESO


ETAPA I: ANUNCIO

OBJETIVO: Motivar, informar e invitar al joven para iniciar (Comenzar el objetivo con este verbo, INICIAR creo que los demás sobra) el camino personal y comunitario juvenil mediante charlas, trabajos lúdicos, convivencias, y sesiones semanales; esto con el fin de fortalecer su motivación inicial, desde bases sólidas y concretas, desde Jesucristo y nuestro carisma amigoniano. (Esto requiere el desarrollo de una temática concreta y secuencial de "anuncio"

NIVELES: SER CREYENTE EXODO


ETAPA: EXPERIECIA DE DIOS

OBJETIVO: Acompañar al joven en el camino personal y comunitario, a fin de concientizarlo sobre su misión en el mundo, descubriendo a través de la experiencia comunitaria, el valor del otro como creación de Dios y auto-manifestación de su amor. Temática?

NIVELES: EXERIENCIA DE COMUNIDADALIANZA

ETAPA: MISIÓN

OBJETIVO:
Concientizar al joven, sobre la necesidad de hacer una praxis entre los conocimientos recibidos, en las etapas anteriores y la realidad social, en la cual se encuentra inmerso, asumiendo compromisos claros y concretos, que le lleven a identificarse con su rol de líder como cristiano y como bautizado y lo que esto conlleva.

NIVELES: TIERRA PROMETIDA PROFETISMO

 
6. PROCESOS DE ACOMPAÑAMIENTO VOCACIONAL

SEMILLEROS VOCACIONALES

OBJETIVOS GENERALES:
Brindar un espacio que permita a los jóvenes descubrir el paso de Dios por su vida y el despertar de su vocación personal, iluminado por la Palabra, la vida de Jesús y Fray Luis Amigó.
Asumir la Pastoral Juvenil Vocacional como prioridad personal y comunitaria, para acompañar a la joven en su proceso de discernimiento vocacional, que la lleve a descubrir el proyecto de Dios en su vida, respondiendo con generosidad a su llamado.

ETAPAS:

TERRENO
OBJETIVO: Crear grupos que vayan caminando en su proceso de crecimiento personal y vocacional.

SEMILLA
OBJETIVO: herramientas de conocimiento personal que lleven a descubrir la presencia de Dios en el tejido de su propia historia.

PRIMEROS BROTES
OBJETIVO: acompañar el proceso de discernimiento de la vocación estimulando la búsqueda de respuesta asertiva y clara al plan de Dios.

ABONANDO
OBJETIVO: Acompañar a los jóvenes, fortaleciendo los lazos familiares, reconociendo su importancia en el proceso de discernimiento vocacional, brindando espacios de oración, encuentro y proyección apostólica.

COSECHANDO
OBJETVO: Cultivar la experiencia de Dios que permita al joven tomar una opción vocacional y profesional a la luz de la persona de Jesús.

SEGUIMIENTO VOCACIONAL: FUERZAS DE ACOMPAÑAMIENTO

ENERGIAS DE VIDA.
OBJETIVO: Reconocer en la historia el paso misericordioso de Dios Padre y Madre.

CRISTO LE DA SENTIDO A TU VIDA.
OBJETIVO: Reconocer en la Palabra la persona de Jesús y su opción por el Reino.

DAR SENTIDO A LA VIDA DESDE LA OPCIÓN POR EL REINO.
OBJETIVO: Descubrir en el proyecto de vida la voluntad de Dios.

OPCIÓN POR LA ECOLOGIA.
OBJETIVO: Identificar en la Espiritualidad Franciscana y el Carisma Amigoniano caminos de construcción ecológica al intra y extra de nuestra persona.
 

Es una tarea que nos implica a todas y  a cada una, para promover vocaciones en la Iglesia. Invirtiendo nuestras mejores energías y trabajando por una Pastoral Juvenil Vocacional que promueva todas las vocaciones en la iglesia, presentando nuestro carisma como fuente perenne de vida

(Conclusiones II Consejo Ampliado).

La Planificación que presentamos a continuación responde al seguimiento de las jóvenes que manifiestan inclinación hacia nuestra Congregación de Hermanas Terciarias Capuchinas.

Objetivo: Acompañar a la joven en su proceso de discernimiento vocacional, para que descubra el proyecto de Dios en su vida y responda a la llamada con generosidad.


 
 
 
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